Sobre mí
Me llamo Estíbaliz, y Alaya SOUL nació en un momento en el que necesitaba volver a mí.
Durante años he sido una persona muy sensible al entorno, a las emociones y a la energía de los espacios. He pasado por etapas de cansancio mental, ansiedad y desconexión interior, como tantas personas hoy en día. En ese proceso descubrí algo sencillo pero transformador: crear pequeños rituales cotidianos para bajar el ruido y recuperar la calma.
Así empezaron mis velas.
Alaya SOUL no es una marca de velas cualquiera. Es un proyecto artesanal y consciente, creado con intención real, sin artificios ni promesas vacías. Cada vela está elaborada a mano, una a una, combinando cera vegetal, minerales naturales y una selección cuidada de aromas que acompañan estados emocionales concretos como la calma, el amor propio, la protección o el enraizamiento.
No creo en rituales complicados ni en espiritualidades inaccesibles. Creo en lo cotidiano. En encender una vela al final del día. En crear un espacio que te sostenga. En convertir tu hogar en un refugio.
Los minerales que utilizo, —como el cuarzo rosa, la amatista, el cuarzo blanco o el lapislázuli— no están ahí por estética. Cada uno es elegido por su simbolismo energético y emocional, y forma parte de la intención de la vela. Aun así, siempre desde un enfoque respetuoso y sencillo: no necesitas creer en nada para sentir calma.
Alaya SOUL está pensada para personas que sienten mucho. Para quienes buscan bajar revoluciones, reconectar consigo mismas y rodearse de objetos con alma. Para quienes entienden que el bienestar también se construye con gestos pequeños.
Este proyecto es mi forma de crear con sentido, de transformar lo que siento en algo que pueda acompañar a otros.
Si una de mis velas consigue que respires más despacio, que te sientas un poco más en casa o que cierres el día con paz, entonces ya ha cumplido su propósito.
Gracias por estar aquí.
Bienvenida a Alaya SOUL.